Blog

A la hora de comprar un casco de moto, lo primero es elegir un BUEN casco y lo segundo es que sea el ADECUADO al uso que le vamos a dar.

Premisa importantísima: El casco protege nuestra cabeza. Sólo hay una y no hay recambios, así que nos conviene tenerla lo más segura posible.

Regla 1: con cierto márgen, el nivel de precio es proporcional al nivel de seguridad. Y ojo, digo con cierto márgen.
Regla 2: El casco, al igual que la moto, se elige según el uso que se le vaya a dar.
Regla 3: Hay muchas marcas que fabrican cascos buenos, y en esa categoría hay variaciones de precios importantes. A eso me refería con el márgen.
Regla 4: la mayor inversión en el equipo debe hacerse en el casco (hay que explicarlo?), no en las botas o en la chaqueta, como sucede en muchas ocasiones.

Regla 5: En este mundo hay gente sin escrúpulos. Se venden falsificaciones baratas (sí, también de cascos). Si os cruzais con alguna, huir de ellas como de la peste. Por ahorrar unos euros y no reflexionar adecuadamente, os podéis comprar un casco de moto que se desintegrará, literalmente, al mínimo golpe.

En la fabricación de cascos hay 3 materiales básicos:

1. Policarbonato ( o resina, termoplástico, etc…). Cascos homologados, que están bien, la mayoría entre 70 y 150€ (y algo más caros en marcas top). El policarbonato es el material que menos protege, y probablemente, el menos indicado para resguardar nuestra cabeza en motos, sobre todo si hacemos carretera. Y para circuito, totalmente desaconsejado. Se venden porque son homologados, baratos y bonitos, pero nuestra cabeza no debería estar ahí dentro en caso de accidente.
2. Fibra de vidrio. Protege bastante más que los policarbonatos. Son las gamas medias y casi todos los fabricantes tienen gama en este material. El más vendido y el más usado. Se puede comprar, en la mayoría de los casos, desde 200/250€ hasta los 500 y 600€ (e incluso más en marcas top). Es el material perfecto si buscas un casco con una buena relación protección/ precio. Ideal para rutear, uso ciudadano y para el día a día.
3. El Carbono y el tricomposite. El tricomposite es básicamente, carbono + fibra de vidrio, al que a veces se le añade kevlar. Son los cascos más resistentes, seguros , y ligeros. Y obviamente, también los más caros.
Para circuito o viajes largos por su seguridad y ligereza.
Si el presupuesto no es problema, hay que ir siempre a por uno de estos. La cabeza, en caso de accidente no podrá estar más segura.

Los tenemos  a partir de 350/ 400€ (más o menos). Mirar en los outlets, siempre hay buenas ofertas. Y desconfiar de aquellos cascos de carbono extremadamente baratos.. puede haber gato encerrado.

Otro dilema. Casco modular frente a casco integral

Por seguridad no hay color. Gana de calle el integral.

Pero también por comodidad: un modular siempre es más voluminoso, pesado y ruidoso  que un integral (el mecanismo de apertura, por bien aislado que esté es una fuente de ruidos). El modular es el casco de los scooters por excelencia. Poca velocidad, cómodo para ciudad, uso no muy prolongado.. pero poco más.
Ahora ya, cada vez más marcas tienen la opción de casco Maxi Trail. Casco a veces modular y a veces integral, con una estructura similar a los de cross/ enduro pero con pantalla cerrada, con visera y con mayor comodidad interior. Buena opción (si es integral) para los Trail que sí hacen trail.

Complementos y cierre

El pinlock siempre es bienvenido porque es la única posibilidad para instalar el antivaho, la gafa de sol escamoteable es una opción. Pero recordar que cuanto más mecanismos lleve el casco, más probabilidad hay de tener problemas. Algunos cascos incorporan el pump air: almohadillas de aire que se inflan y desinflan para un mejor ajuste interior. Suelen funcionar bien, sobre todo en los cráneos con mayor dificultad para ajustarse bien a las medidas standar.
Interior desmontable: imprescindible, para lavar e higienizar el casco de vez en cuando. Y por supuesto aireadores que se puedan abrir y cerrar con un mecanismo sencillo y seguro.

Para el cierre, siempre hebilla, nunca mecanismo de click. La hebilla no se rompe ni salta en un accidente, el mecanismo de clik sí puede fallar. Con una hebilla te ajustas el casco a la perfección.
Y por ejemplo, en algunas tandas no te permiten salir con casco sin hebilla. Tenerlo en cuenta.  Y todos los cascos de gama alta y competición van con hebilla (por algo será).

Más cosas:

  1. Ojo con las tallas: la misma talla en diferentes modelos de casco puede ser diferente: la talla se basa en el contorno del cráneo medido a la altura de las cejas, pero los cráneos tienen formas caprichosas, y las calotas no son todas iguales en todas las marcas. Eso significa que una talla M de SHUBERT (por ejemplo) a lo mejor no es igual que una talla M en LS2 (también por ejemplo). Conclusión: probaros el casco SIEMPRE antes de comprarlo: tan malo es que os apriete un poco como que os vaya un pelín holgado, asi hay que probarse varios cascos hasta dar con el que os ajusta a la perfección…
  2. Caducidad de los cascos: Mucho se habla, pero no hay una regla fija. De media un Policarbonato no debe usarse más de 5 años y uno de fibra de vidrio no más de 7 años. Y eso sin que hayan sufrido algún golpe. Dado que de media el casco que os compréis puede ya tener un año de vida (entre que lo fabrican, lo distribuyen y lo venden, que pase 1 año es de lo más normal)… pues ya sabéis. Policarbonato jubilado a los 4 años de la compra, y fibra de vidrio a los 6. Más o menos… Podéis estirarlo algo, pero siempre siendo conscientes de que según pasa el tiempo, el casco pierde propiedades de protección. Y os recuerdo que lo que protege es la cabeza.

Las Marcas

Hay muchas marcas buenas, y en google para comprar un casco de moto, hay un montón de comparativas (con números y pruebas de impacto) para daros una idea de cuales son mejores y que valoraciones tienen, mucho mejor que las opiniones de otros usuarios, siempre subjetivas y muchas veces con falta de criterio. Es bueno mirar las pruebas de SHARP. Pero ojo, estas pruebas evalúan la seguridad y la resistencia, no la comodidad o la estética. Y os llevaréis sorpresas ya que cascos de precios bajos a veces sacan mejores resultados que cascos «de campanillas».

Y si las consultáis, las marcas que cosechan las 5 estrellas son las que han fabricado un buen casco (quizás feo, quizás de marca regulera, quizás incómodo, pero seguro). Sacad vuestras propias conclusiones y no dependáis de terceras opiniones.

Comprar a un profesional

Una última cosa dentro de lo que necesitas saber para comprar un casco de moto: hacerlo en establecimientos autorizados. No sólo porque tenéis servicio post venta (garantía, venta de repuestos de mecanismos, etc…). También porque cada vez hay más engaño en imitaciones descontroladas, o hasta podéis comprar cascos robados. Insisto: sólo en establecimientos autorizados y de confianza. Y nuevos, por supuesto, jamas usados. En el casco hay que ir a lo seguro: casco de buena marca, con un buen nivel de seguridad y vendido por alguien en que se pueda confiar. Ir por los atajos en este tema nos puede salir caro no, lo siguiente…

Un único consejo: Hay muchas marcas buenas, así que comprar un casco seguro y que os ajuste muy bien. De fibra de vidrio para arriba y con cierre de hebilla. Siempre hay que probárselo, que sea nuevo y que os lo venda un comerciante fiable. E informaros bien antes de comprar. Es vuestra cabeza lo que se protege.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario